SALMOS DE VIDA
Es la mayor colección de estados anímicos, de
sentimientos y conflictos y cualquiera sea tu situación o tu entorno que parece
querer consumirte, cualquiera sea tu lucha actual ten por seguro te veras
reflejado en alguna de estas odas o canciones; y me refiero al libro de los
salmos contenido en la Biblia.
Allí
encontraras consuelo, fuerza, inspiración, denuedo y valor, encontraras
esperanza y gozo en medio de las tempestades de la vida, hallaras sentido y
guía para tus pruebas y sobre todo hallaras fe y un punto a donde mirar cuando
llegan los días grises para tener oportuno socorro. “Levantaré mis ojos a los montes; ¿de dónde
vendrá mi socorro? Mi socorro viene del SEÑOR, que hizo los cielos
y la tierra.” (Salmo 121 1-2)
Por esa misma razón es que el
libro de los salmos se ha usado cual si fuera un recetario de farmacia, si
estas pasando por una perdida o precaria necesidad ; el salmo 23 viene como anillo al dedo “Aunque ande en
valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu
vara y tu cayado me infundirán aliento” , si vamos a salir de viaje y deseamos protección
entonces recetamos el salmo 121:8 El SEÑOR guardará tu salida y tu
entrada Desde ahora y para siempre, y si tememos por oscuros ardides de un
enemigo el salmo 61:3 “Porque Tú has
sido refugio para mí, Torre fuerte frente al enemigo:. Y así sucesivamente
para cualquier ocasión
Pero esto es un error y
aunque sin lugar a duda en los salmos hallaremos paz confort y consuelo en cualquier situación;
tenemos que tener en cuenta que el propósito del libro fue reconocer y alabar
la grandeza de Dios, su misericordia y gracia para con sus hijos y para
cualquiera que se atreva a clamar a Él.
Entonces vemos en el primer
salmo la certidumbre del hombre que se deleite en Dios su futuro prominente sus
bienaventuranzas y el destino del impío, aquel que se aleja del Señor y como
todos seremos juzgados por El; el que persiste en el mal condenado y el que en
el bien transita premiado Y termina el libro en el salmo 150 con la declaración
que afirma el propósito de estos poemas.
¡Aleluya! Alabad a Dios en su
santuario; alabadle en su majestuoso firmamento. Alabadle por sus hechos
poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza. Alabadle con
sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira. Alabadle con pandero
y danza; alabadle con instrumentos de cuerda y flauta. Alabadle con címbalos
sonoros; alabadle con címbalos resonantes.
Todo lo que respira alabe al
SEÑOR. ¡Aleluya! (Salmo 150: 1-6)
Escucha el Salmo 1
No hay comentarios:
Publicar un comentario