UNA PERSPECTIVA DIFERENTE
"Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres
Durante décadas, la práctica periodística se sostuvo sobre principios claros orientados a la objetividad y a la exhaustividad informativa. La conocida regla de las cinco preguntas fundamentales ¿qué?, ¿quién?, ¿cómo?, ¿dónde? y ¿cuándo?
Ello constituía la base metodológica para la
redacción de noticias, permitiendo al lector formarse un criterio propio a
partir de hechos verificables. En los últimos años, sin embargo, se ha vuelto
habitual la incorporación del ¿por qué? como eje interpretativo del relato
informativo. Este desplazamiento, lejos de enriquecer la comprensión de los
hechos, suele introducir juicios de valor que responden más a marcos
ideológicos o agendas editoriales que a un análisis estrictamente sustentado en
evidencia.
Esta tendencia se ve reforzada
por el uso recurrente de expresiones como “presuntamente”, “según fuentes
anónimas” o “información no confirmada”. Si bien estos recursos pueden ser
legítimos en contextos específicos, su empleo sistemático termina funcionando
como un mecanismo de cobertura frente a la ausencia de datos verificables y a
la falta de investigación periodística rigurosa. El resultado es una narrativa
informativa que diluye la frontera entre el hecho comprobado y la especulación.
A este escenario se suma el impacto estructural de las redes sociales en la producción y circulación de la información. Plataformas como Facebook, YouTube, WhatsApp, Instagram y TikTok concentran miles de millones de usuarios y operan hoy como espacios centrales de consumo informativo. En ellas, la generación de contenidos carece con frecuencia de filtros editoriales, estándares profesionales o mecanismos efectivos de verificación. La figura del comunicador se diluye entre influencers, opinadores y supuestos analistas que interpretan la realidad desde percepciones personales, sin responsabilidad informativa ni rendición de cuentas. Paradójicamente, los propios medios tradicionales recurren a estas plataformas para amplificar su alcance, aun a costa de adoptar sus lógicas de inmediatez y simplificación. Este escenario se vincula estrechamente con el concepto de posverdad, entendido como un contexto en el cual los hechos objetivos tienen menor influencia en la formación de la opinión pública que las apelaciones a la emoción o a las creencias personales.
Aquí entra la frase «Conoceréis
la verdad, y la verdad os hará libres», empleada con frecuencia por muchos
comunicadores como un recurso legitimador del discurso. Lejos de su significado
original, la cita proveniente del Evangelio de Juan 8:32 se utiliza para
atribuir autoridad moral o veracidad a una postura determinada, sin que ello
implique necesariamente un compromiso con la contrastación de fuentes o con la
búsqueda honesta de la verdad. La frase «Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» se
repite con frecuencia para dar autoridad a ciertos discursos, aun cuando se la
use lejos de su sentido original.
En una prespectiva diferente Jesús no habló de una verdad
acomodada a intereses, sino de Él mismo y de su mensaje, que liberan al ser
humano del pecado, la culpa y la mentira.
Por eso el apóstol Pablo nos
exhorta: «Examinadlo todo; retened lo bueno» (1 Tesalonicenses 5:21). Esta
llamada nos invita a discernir con cuidado todo lo que escuchamos y consumimos,
especialmente en los medios, para no dejarnos arrastrar por la confusión, la
intolerancia o el engaño.
Finalmente, Filipenses 4:8-9
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto,
todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si
hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. lo
que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios
de paz estará con vosotros”
Me toca a mi aprender a pensar en lo bueno lo
justo y honesto y dejar de alimentar mi pensamiento y alma con toda la mentira
que circula en los medios, y aprender a discernir
Anhelo que ese Dios de paz esté
conmigo y contigo, y que cuidemos nuestra mente y nuestro corazón,
alimentándolos con la Verdad que edifica y da vida.

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